Láminas
Las 539 fotografías arqueológicas que ilustran esta edición, reunidas y ordenadas por libro: yacimientos, epigrafía, monedas, sellos y piezas de museo. Están aquí la estela de Tel Dan, que sacó a la luz la «casa de David»; la de Mesó, rey de Moab; el prisma en que Senaquerib cuenta su campaña contra Judá; los relieves y las cartas de Laquís; la inscripción del túnel de Ezequías y su bula real; los rollos de plata de Ketef Hinnom, el texto bíblico más antiguo que se conserva; el cilindro de Ciro; las tablillas de las raciones de Joaquín cautivo; el obelisco donde Jehú se postra ante Asiria; la piedra de Poncio Pilato; el osario de Caifás; la inscripción de Erasto en el enlosado de Corinto; las piscinas de Betesda y de Siloé, y la barca del lago de Genesaret.
Cada ficha lleva el pie que explica qué documenta la pieza y el enlace al capítulo que ilustra. La autoría y la licencia de todas están en Créditos.
Génesis
Tablilla del Enûma Elish, el relato babilonio de la creación: presenta un cosmos surgido del cuerpo de una divinidad vencida. En contraste, la Revelación bíblica proclama que el único Dios crea libremente todas las cosas por su Palabra. Los astros, adorados como dioses por los pueblos del antiguo Oriente, quedan reducidos a simples criaturas, establecidas para señalar los tiempos y prestar servicio al hombre.
Tablilla XI de Gilgamés, el relato del Diluvio: la presencia de narraciones sobre una inundación catastrófica en tradiciones culturales ajenas al ámbito mesopotámico —desde Oriente hasta América— indica que recogen el eco de un suceso histórico efectivo. La tradición contenida en el Génesis transmite este acontecimiento libre de los elementos politeístas característicos de los mitos circundantes.
Zigurat de Uruk (Érec), una de las ciudades de Nimrod
El gran zigurat de Ur, reconstruido
El Estandarte de Ur, panel de la Guerra
Tablilla de Zimri-Lim, palacio de Mari
La vega de Tall el-Hammam, de regadío como un jardín, que escogió Lot
El kikkar, la vega redonda del Jordán, con Tall el-Hammam señalado: en ese mismo círculo se apiñan Kafrayn, Nimrín, Bleibel y Mustah, y en él sitúa el Génesis las cinco ciudades que se rebelan contra Codorlaómer —Sodoma, Gomorra, Adamá, Seboím y Bela, que es Segor—
Calco de tablilla del archivo real de Ebla
Tablilla de Nuzi: los contratos matrimoniales del Éufrates medio obligaban a la mujer estéril a dar una esclava a su marido, y prohibían despedir al hijo así nacido. Es el derecho que supone el trato de Sarai con Agar, y que dejó de regir mucho después
Tall el-Hammam, la Sodoma del Génesis, sobre la vega del Jordán: bajo la superficie de ese cerro, metro y medio de ceniza y adobe calcinado cubre la ciudad entera, con el palacio y la muralla arrasados hasta los cimientos al final del Bronce Medio
Excavaciones en Tall Nimrín, la vecina del norte: ella, Kafrayn e Iktanu acaban a la vez que Tall el-Hammam al final del Bronce Medio, y la vega queda deshabitada seis o siete siglos mientras las ciudades de alrededor siguen su curso
Recinto herodiano de Hebrón, alzado sobre la cueva de Macpela que Abrahán compró a Efrón el heteo para sepultar a Sara
Camello bactriano de bronce, siglos III-II a. C., Museo Metropolitano de Nueva York
Templo del Bronce y piedra erguida de Siquem, en Tell Balata
El pozo de Jacob junto a Siquem, en una fotografía de hacia 1900
Puerta oriental de Siquem, en uso durante el Bronce Tardío
Arenisca cuprífera del valle de Timná, en el Arabá de Edom, cuyo nombre llevó uno de los jefes de Esaú
Papiro Brooklyn 35.1446, lista de siervos domésticos con nombres semitas
Pirámide de Sesostris II en el-Lahun, del Egipto de la dinastía XII
Halcón real de Sesostris III, en el templo de Montu de Medamud
El jefe de aquellos asiáticos, con la túnica de bandas de colores: el rótulo lo llama «heqa jasut», jefe de tierras extranjeras, la voz de la que saldría «hicsos»
Procesión de asiáticos semitas ante Khnumhotep II, pintada en su tumba de Beni Hasán hacia 1890 a. C.
Recinto de Macpela, en Hebrón, donde Jacob mandó que lo sepultaran junto a Abrahán, Isaac y Lía
Vasos canopos egipcios, del embalsamamiento con que honraron a Jacob y a José
Éxodo
Estatua colosal real hallada en Qantir, sitio de Pi-Ramsés
Estela de Merneptah en facsímil, con la primera mención de Israel fuera de la Biblia
Gran estatua sedente de Hatshepsut, en el Metropolitano de Nueva York
Obelisco de Hatshepsut en Karnak
Hatshepsut, a quien algunos identifican con la hija del faraón que salvó a Moisés
Templo de Soleb, con la mención más antigua del nombre de Yahvé
Coloso restaurado de Ramsés II, Menfis
Ladrilleros semitas en la tumba de Rejmiré, facsímil de Nina Davies
León de granito rojo de Amenhotep III, del templo nubio de Soleb; en las columnas de ese mismo templo se lee «la tierra de los shasu de Yhw», la mención más antigua del nombre divino fuera de la Biblia
Cabeza de granodiorita del faraón Amenhotep, fragmento de una esfinge
Estatua de Tutmosis III, faraón de la XVIII dinastía, con su nombre en el cinturón
Máscara funeraria de Tutankamón, orfebrería egipcia del Imperio Nuevo
Relieve de Seti I en Karnak con los fuertes del Camino de Horus, la ruta filistea
Relieve de Seti I en Karnak con las fortalezas del camino de los filisteos
El gran templo de Abu Simbel, litografía de David Roberts
Inscripción protosinaítica de Serabit el-Jadim
Estela del Código de Hammurabi: la ley del talión que el Éxodo formula «ojo por ojo, diente por diente»
Tel Shiqmona, taller costero donde se elaboraba la púrpura de los tejidos sagrados
Cuchara de marfil pintado con rama de granado, Egipto, dinastía XVIII: la granada que, alternando con campanillas de oro, orlaba el manto del sumo sacerdote
Los dos altares de incienso del santuario de Tel Arad, hallados caídos y cubiertos: en su superficie se han identificado restos de cannabis y de incienso quemados
Caracolas de múrice, origen del tinte azul de las vestiduras sacerdotales
Levítico
Rollo carbonizado de Engadí, con el Levítico leído mediante tomografía
Altar cuadrangular con cuernos, reconstruido, Tel Beer Sheva
Tofet de Cartago, bajo las bóvedas romanas que después lo cubrieron: miles de urnas con restos incinerados de niños de pocos meses, cada una señalada con su estela a Baal Hammón y a Tanit. Los cartagineses eran fenicios, del mismo tronco cananeo que rodeaba a Israel
El candelabro del Templo, relieve del Arco de Tito
Números
Los dos rollitos de plata de Ketef Hinnom, del siglo VII a. C., con la bendición sacerdotal grabada —«Yahvé te bendiga y te guarde»—: cuatro siglos más antiguos que los rollos del Mar Muerto, son el texto bíblico más antiguo que se conserva
Santuario israelita de Tel Arad: un templo de planta tripartita, con su patio, su lugar santo y su sanctasanctórum, levantado según el modelo que describe el Pentateuco
Inscripción de Deir Alla, escrita en yeso en el siglo VIII: llama «vidente de los dioses» a Balaam, hijo de Beor. Un profeta pagano del Pentateuco, nombrado en un texto pagano
Deuteronomio
Minas de cobre de Timná, en el Arabá, explotadas en la Edad del Hierro
Estructura cultual del monte Hebal, tenida por el altar de Josué
Estelas erguidas de Guézer, piedras cultuales como las que Israel debía derribar
Kudurru babilónico, piedra que fija el lindero inviolable de un campo
Recinto de piedras del monte Hebal, tenido por el altar que el Deuteronomio manda erigir sobre ese monte
Basílica memorial de Moisés en el Monte Nebo
Josué
Estela de Merneptah, en el Museo de El Cairo: hacia 1208 a. C. un himno de victoria egipcio nombra a Israel entre los vencidos de Canaán; es la mención más antigua fuera de la Biblia
Muralla de Jericó en Tell es-Sultán, sobre la que se alzaba la casa de Rahab
Vista aérea del montículo de la antigua Jericó, la Tell es-Sultán de las excavaciones
Torre neolítica de Jericó, la ciudad más antigua excavada
Vista aérea de Jirbet el-Maqatir, candidata al emplazamiento de Hai
Estructura de culto del monte Hebal, identificada con el altar de Josué
Cinco cartas de El-Amarna, correspondencia de los reyes cananeos con el faraón
Carta de El-Amarna de Abdi-Jeba, rey de Jerusalén, al faraón: pide tropas porque «los hapiru saquean las tierras del rey». Un siglo antes de Josué, la ciudad ya era una plaza que pedía auxilio a Egipto
Estrato de excavación en Tel Hasor
Ruinas de Tel Meguido
Peine de marfil de Laquís con la inscripción alfabética más antigua conocida
Carta de El-Amarna del rey de Guécer: «los hapiru son más fuertes que nosotros». El archivo egipcio muestra un Canaán fragmentado en ciudades-estado, cada una por su cuenta, como supone el libro
Seti I regresa de su primera campaña victoriosa, relieve de Karnak
Tel Silo, donde se plantó el Tabernáculo al repartirse la tierra
Tel Silo, donde se plantó el Tabernáculo al repartirse la tierra por suertes
Tel Silo, donde se plantó el tabernáculo tras el reparto de la tierra
Puerta cananea de adobe de Dan, el arco en pie más antiguo del mundo
Khirbet Tibná, identificada con Timnat-Sera, heredad y sepulcro de Josué
Massebá de Siquem, junto al templo-fortaleza de Baal-berit
Jueces
Detalle de la estela de Merneptah: en rojo, los signos que se leen «Israel». El determinativo que los acompaña lo marca como pueblo, no como ciudad ni como territorio
Estela de Baal blandiendo el rayo, de Ugarit: el dios de la tormenta que daba la lluvia, y por eso el más tentador para un pueblo de labradores recién llegado a Canaán
Filisteos cautivos en el relieve de Ramsés III en Medinet Habu
Tel de Jericó, la ciudad de las palmeras que ocupó Eglón de Moab
Tel Hasor: la capa de ceniza que atestigua el incendio de la ciudad de Jabín
Ruinas de Hasor, la ciudad de Jabín, incendiada y de nuevo abatida en tiempo de los Jueces
Tel Hasor, cuyos estratos de incendio se atribuyen a Josué y a la época de Barac
Tablilla de Amarna del rey de Hasor, la ciudad de Jabín
Peine de marfil de Laquís, con la inscripción alfabética más antigua conocida
Figurilla de bronce de un dios cananeo en actitud de herir, el «Baal fulminante»
Estela de al-Balu', testimonio moabita del culto a Camós
Complejo de templos filisteos de Tel Qasile
Ataúd antropoide de arcilla, Bet Seán, época filistea
Relieve de Medinet Habu: cautivos filisteos ante Ramsés III
Figurilla filistea Ashdoda, diosa entronizada
Puerta cananea de adobe de Tel Dan, la antigua Lais tomada por los danitas
Tel Dan, la Lais cananea que los danitas tomaron y rebautizaron
Ruinas de la Edad del Hierro en Tell el-Ful, la Gabaá de Benjamín
Ruinas de Silo, santuario del arca antes de Jerusalén
Rut
Maqueta de una casa israelita de cuatro espacios, Edad del Hierro
Calendario de Guézer, almanaque agrícola hebreo que enumera siegas y vendimias
I Reyes (1 Samuel)
Restos del santuario de Silo, donde servía Elí y ministraba el niño Samuel
Tel Silo, sede del tabernáculo, arrasado por el fuego en tiempos de los jueces
Cerámica filistea bícroma
Quiriat-Jearim, donde el Arca reposó veinte años antes de subir a Sión
Cautivos filisteos en un relieve de Ramsés III en Medinet Habu
Puñal de hierro meteórico hallado en la tumba de Tutankamón
Tinaja de Khirbet Qeiyafa —la Saaraim de la persecución tras el duelo— con la inscripción «Isbaal, hijo de Beda», del siglo X a. C.
El valle de Ela, donde David se enfrentó a Goliat
Ostracón de Khirbet Qeiyafa en facsímil: cinco renglones en escritura protocananea, de los días de David
Vista aérea de Jirbet Qeiyafa, ciudad fortificada de Judá en tiempos de David
Muralla de casamatas de Jirbet Qeiyafa, sobre el valle de Ela: una plaza fuerte judaíta con dos puertas, del siglo X a. C., justo donde el texto sitúa el campamento de Saúl
Templo filisteo de Tel Qasile, con las dos columnas centrales que sostenían el techo
II Reyes (2 Samuel)
La Gran Estructura de Piedra, en la Ciudad de David
Estructura escalonada de la Ciudad de David, la fortaleza de Sión
Estela de Tel Dan: la promesa hecha a David —«Yahvé te edificará una casa»— reaparece siglo y medio después en boca de un rey enemigo, que se jacta de haber matado a un rey de la «casa de David»
Torre de vigía amonita del siglo VII a. C. en Amán, la antigua Rabbá
Khirbet Qeiyafa, fortaleza judaíta sobre el valle de Ela
Estrado regio en la puerta israelita de Dan, como aquel en que se sentaba el rey
Vista aérea de Tell es-Safi, la Gat de los filisteos
III Reyes (1 Reyes)
La Torre de la Fuente que guardaba el Gihón, donde fue ungido Salomón
Códice Alejandrino, testigo griego del cómputo de años con que se abre 3 Reyes 6
Capitel protoeólico de Ramat Rahel, del repertorio con que se labró la fábrica salomónica
Capitel protoeólico, del repertorio monumental salomónico
Puerta salomónica de Guézer, la otra ciudad citada junto a Meguido
Guézer, ciudad fortificada por Salomón
Puerta salomónica de Meguido, ciudad fortificada por Salomón
Marib, en el reino de Saba
Excavación del aparcamiento Givati, donde asomó el foso de la Jerusalén real
Relieve de Sesac en Karnak, con la lista de ciudades tomadas
El templo de Tel Motzá, a las puertas de Jerusalén, excavado bajo el viaducto de la autopista: uno de aquellos altos que los reyes de Judá toleraron
Figurilla exhumada en Tell el-Farah, la Tirsá donde reinaron Baasá y Amrí antes de fundarse Samaria
Ruinas del palacio de Amrí en Samaria: compró el monte a Sémer por dos talentos de plata y levantó en él su capital
Baal, el dios que no respondió
El Carmelo, del desafío de Elías
Acrópolis de Samaria, capital de los amridas, con los restos del palacio real
Tel Jezrael, con el recinto real fortificado de Amrí y Acab
Marfil de Nimrud: la leona que devora a un nubio, entre juncos de oro y lapislázuli, del repertorio con que se guarnecía una «casa de marfil» como la que Acab se labró
Monolito de Kurkh: al enumerar la coalición que le plantó cara en Qarqar, Salmanasar III cuenta dos mil carros de «Acab el israelita», el contingente mayor de la alianza
IV Reyes (2 Reyes)
Tell es-Sultán, la Jericó bíblica: al pie del cerro mana la fuente cuyas aguas malas sanó Eliseo con un puñado de sal
Estela de Mesó, rey de Moab, que refiere su rebelión contra Israel
Estela de Mesó, rey de Moab: el criador de ovejas que pagaba a Israel cien mil corderos de tributo
Rampa de asedio asiria
Santuario rupestre de Yazılıkaya, junto a Ḫattuša: se negó que los heteos hubieran sido el gran pueblo que suponen los libros históricos, hasta que apareció en Anatolia su capital y sus archivos
Estatua de Salmanasar III: su inscripción llama a Hazael «hijo de un don nadie»
Estela de Tel Dan, que nombra la «casa de David»: la levantó un rey de Damasco jactándose de haber dado muerte a los reyes de Israel y de Judá
Obelisco Negro, segundo registro: el tributo de «Jehú, hijo de Omrí», la única representación contemporánea que se conserva de un rey de Israel
Vaciado del Obelisco Negro: cinco registros de tributos cobrados por Salmanasar III, y el segundo es el de Israel
Las cuatro caras del Obelisco Negro, hallado en Nimrud en 1846, donde el asirio dejó por escrito el nombre de un rey de Israel
Tel Zafit, la Gat filistea, arrasada por Hazael de Siria hacia 830 a. C
Fortificaciones de la Edad del Hierro en Tell es-Safi, la Gat filistea
Tell es-Safi, la Gat filistea que Hazael tomó y arrasó
Estela de Zakkur, que nombra a Benhadad, hijo de Hazael de Damasco
Estela de Tell el-Rimah: Adad-nirari III asienta el tributo de «Joás el samaritano», el rey de Israel que reinaba cuando Dios «dio a Israel un libertador» frente a Siria
Otra estela de Adad-nirari III, el asirio que quebrantó el poder de Damasco y dio a Israel, bajo Joacaz, el respiro que los Reyes refieren
Sello de jaspe de Meguido: «de Semá, siervo de Jeroboam», un alto funcionario de la corte de Jeroboam II; el original se perdió camino de Estambul y solo queda esta réplica en bronce
Pithos de Kuntilet Ajrud, con la inscripción «Yahvé de Samaría»
Relieve de Teglatfalasar III
Estela de Teglatfalasar III, que cobra tributo de Manahén de Samaria
Tiglat-Pileser III en su carro; a él acudió Acaz pidiendo auxilio contra Damasco
Relieve de Teglatfalasar III, el rey asirio al que Acaz pidió auxilio
Relieve del palacio central de Nimrud, con la banda de anales sobre la escena: en textos como este Teglatfalasar III asentó el tributo de Acaz de Judá
Teglatfalasar III de Asiria, a quien Acaz de Judá pidió auxilio y pagó tributo
Sargón II en Jorsabad, que deportó a Samaría
Estela de victoria de Pié, ante quien se humilla Osorcón IV, el «So» de los Reyes
Toro alado del palacio de Sargón II, el rey que consumó el destierro de Israel
Relieve del asedio de Laquís, la ciudad que cayó antes que Jerusalén
Relieve de Laquís: el asalto asirio de Senaquerib a la ciudad de Judá
Asa de tinaja con el sello real «lmlk», «perteneciente al rey»: se han hallado más de dos mil, casi todas en las plazas fuertes de Judá, y son el rastro del avituallamiento con que Ezequías se preparó para el asedio
Asedio de Laquís por Senaquerib, relieve de Nínive
Estatua del faraón Taharqa, el Tarhaca que salió a combatir a Senaquerib
Esfinge de Taharqa, el rey de Etiopía que salió contra Senaquerib
Estela de victoria de Asarhaddón, rey de Asiria, hallada en Zincirli
Prisma de Senaquerib: «a Ezequías lo encerré como a un pájaro en su jaula»
Inscripción de Siloé, grabada dentro del túnel: cuenta el momento en que los dos equipos de cavadores se oyeron y se encontraron; es la obra que el libro despacha en «hizo el estanque y el acueducto»
Kudurru de Berodac Baladán: el rey de Babilonia que envió cartas y un presente a Ezequías, representado otorgando tierras a un vasallo
Inscripción de Siloé: «cuando aún faltaban tres codos... se oyó la voz de uno que llamaba al otro»; los dos equipos habían cavado quinientos treinta metros por dentro de la roca
Figurilla judaíta de pilar, testimonio del culto doméstico que Manasés consintió
Cilindro de Rasam, anales de Asurbanipal, que cuenta a Manasés entre sus tributarios
Los rollos de plata de Ketef Hinnom, escritos poco antes del reinado de Josías: prueban que las palabras de la Ley circulaban ya en Judá cuando Josías mandó buscar el Libro en el Templo
Meguido, donde el faraón Necao dio muerte al rey Josías
Bula de «Natanmelec, siervo del rey», hallada en excavación en la Ciudad de David: el mismo eunuco junto a cuya habitación estaban los caballos del sol que Josías retiró
Puerta de Istar, entrada de la Babilonia de Nabucodonosor
Tablillas de raciones de Babilonia, que asientan el aceite de «Yaukín, rey de Judá», y de sus hijos: la contabilidad del palacio confirma al cautivo que comía a la mesa del rey
I Paralipómenos (1 Crónicas)
Asalto asirio a una ciudad en tiempos de Ful, que deportó a Rubén, Gad y Manasés
Gran Estructura de Piedra en la Ciudad de David, palacio de la Jerusalén real
La Gran Estructura de Piedra de la Ciudad de David, apuntalada con sacos terreros: su excavadora la identificó con el palacio que Hiram edificó para David, y la propuesta sigue discutiéndose
Estela de Tel Dan: hasta que apareció en 1993, ningún documento fuera de la Biblia nombraba a David; esta, aramea y del siglo IX, se jacta de haber vencido a un rey de la «casa de David»
Vista aérea de la explanada del Monte del Templo en Jerusalén
II Paralipómenos (2 Crónicas)
Vista aérea de Tel Guézer, ciudad fortificada en tiempos de Salomón
Muralla de Laquís, una de las plazas que Roboam fortificó en Judá
Muro de Karnak: Sesac hizo grabar los nombres de las plazas que tomó en su campaña, y la lista coincide con la ruta que suponen las Crónicas
Detalle de la misma lista: cada óvalo encierra el nombre de una ciudad, atada por el cuello a las demás
Excavaciones de Tel Abel Bet Maacá: un edificio de época persa y helenística temprana sobre los restos del Hierro II, los de la ciudad que tomó Benhadad
Restos de la fortaleza judaíta de Tel Arad, en el Négueb
Marfil de Arslan Tash dedicado «a nuestro señor Hazael»
Estela de Zakkur, rey de Hamat, que nombra a Bar-Hadad, hijo de Hazael de Damasco
Estatua de Salmanasar III, cuya inscripción llama a Hazael «hijo de un don nadie»
La fortaleza edomita de Sela, encaramada en las montañas de Edom
El tel de Bet-Semes, donde Joás de Israel derrotó a Amasías de Judá
El Muro Ancho visto en toda su anchura, hoy en el barrio judío
Tramo del Muro Ancho excavado por Avigad en 1970, que sacó de la discusión la extensión de la Jerusalén real: la ciudad ya cubría la colina occidental
Relieve de Teglatfalnasar III de Asiria en su palacio de Nimrud
Bulla de Yehozáraj, siervo del rey Ezequías
Asas con el sello real de cuatro alas: la administración de Ezequías marcaba así las tinajas de aceite y vino que se repartían por los depósitos del reino
La Muralla Ancha de Ezequías, en el barrio judío: la defensa que las Crónicas resumen en «reparó el muro derruido y alzó torres»
Asedio de Laquís por Senaquerib, según el relato de las Crónicas
Prisma de Taylor, anales de Senaquerib (Museo Británico): el rey asirio se jacta de haber encerrado a Ezequías en Jerusalén «como a un pájaro en una jaula»
Prisma de Asarhadón, que enumera a Manasés entre los reyes vasallos de Asiria
Asurbanipal pasa revista a los cautivos tras el asedio de Babilonia
Meguido en la Edad del Hierro
La puerta de Istar, de la Babilonia que se llevó cautivo a Judá
Puerta de Istar de Babilonia, capital de Nabucodonosor en el destierro
Esdras
Cilindro de Ciro: el persa se precia de haber devuelto a sus santuarios los dioses y las gentes que Babilonia deportó; el decreto con que se abre el libro de Esdras es esa misma política
Maqueta del Segundo Templo
Cilindro de Rassam con los anales de Asurbanipal, el Asnapar de Esdras
Tumba de Darío el Grande, el rey que confirmó la reconstrucción del Templo
Persépolis: los tributarios ante el Gran Rey
Relieve de la audiencia de Persépolis: Darío I entronizado
Inscripción de Behistún, de Darío I, que ordenó proseguir el Templo
Tumba real aqueménida de Naqsh-e Rustam, atribuida a Artajerjes I, el rey que envió a Esdras a Jerusalén
Palacio de Artajerjes I en Persépolis, capital del imperio persa
Estatua naófora de Udyahorresnet, alto funcionario del rey persa
Nehemías
Cuenco de plata con el nombre de Artajerjes, el rey a quien servía Nehemías
Capitel del palacio persa de Susa, la ciudadela donde servía Nehemías
Guardia de la corte persa en Persépolis: así era la del rey Artajerjes, ante quien Nehemías servía el vino cuando le pidió volver a Jerusalén
El Muro Ancho de Jerusalén, reparado en tiempos de Nehemías
Tablilla del archivo Murašû: deuda de cinco minas de plata, año primero de Darío II
Dárico de oro persa, la moneda con que se dotó la obra de Jerusalén
El Levítico paleohebreo de la cueva 11 de Qumrán: un rollo de la Ley como el que Esdras leyó al pueblo desde el alba hasta el mediodía, en la plaza de la puerta del Agua
Naqsh-e Rostam: las tumbas de los reyes persas, entre ellas la de Darío II
Tumba de Artajerjes I excavada en la roca de Naqsh-e Rustam
Tobías
Toro alado (lamassu), guardián de los palacios reales asirios; en aquella corte vivió desterrado Tobías
Judit
Ester
Los arqueros de ladrillo vidriado de Susa
El palacio de Susa, escenario del banquete de Asuero
Carta de fundación del palacio de Susa, escenario del banquete de Asuero
Relieve del Apadana de Persépolis, corte del rey Asuero
El harén de Jerjes —el Asuero del libro— en Persépolis, donde se reunió a las jóvenes del reino
Relieve de audiencia de Persépolis: Darío en el trono y Jerjes tras él
Ruinas del palacio de Jerjes en Persépolis: en un atrio así se jugaba la vida quien entraba sin ser llamado, salvo que el rey le tendiese el cetro de oro
Ruinas del palacio de Darío I en la acrópolis de Susa
Basas de columna de la sala de audiencias del palacio de Susa
Ruinas del palacio de Susa, cuyo patio interior atravesó Ester
Friso de los arqueros del palacio de Darío en Susa, escenario del libro de Ester
Capitel de toros de la apadana de Susa, el palacio que Darío I alzó
Friso de arqueros del palacio de Susa, en ladrillo vidriado
Relieve de audiencia de Persépolis: el rey persa entronizado recibe al suplicante
Friso de arqueros en ladrillo vidriado del palacio persa de Susa
Puerta de Todas las Naciones de Persépolis, la puerta del rey donde estaba Mardoqueo
Sello cilíndrico aqueménida
Tumba rupestre de Jerjes I en Naqš-e Rostam, el Asuero del libro de Ester
Inscripción XPf de Jerjes, el Asuero del libro, que consigna su acceso al trono
Relieve del Tesoro de Persépolis: audiencia ante el rey persa
Friso de los Arqueros del palacio de Susa, en ladrillo vidriado
Delegaciones de las provincias con tributo en la escalera de la Apadana
Ritón de oro aqueménida rematado en león alado
Relieve de la audiencia de Persépolis: el rey en el trono y el heredero detrás
Relieve de Jerjes en la puerta de su palacio de Persépolis: por puertas como estas fue pasando Ester, una a una, hasta el solio donde el rey le tendió el cetro
Capitel de doble protomo de toro del apadana de Susa
Inscripción de las daivas: un edicto real de Jerjes grabado en piedra, como el que el libro de Ester manda publicar en todas las ciudades del reino
Rollo del libro de Ester de los siglos XIII-XIV
I Macabeos
Moneda de Antíoco IV Epífanes, «dios manifiesto»
Larnax de oro de Filipo de Macedonia, padre de Alejandro
Fragmentos de Qumrán
Tetradracma de Antíoco IV Epífanes, perseguidor de los judíos
Relieve en piedra con el candelabro de siete brazos y los utensilios del Santuario, conservado en la sinagoga de Pequín, en Galilea: la memoria del culto que Judas restauró al purificar el Templo
Tetradracma de Antíoco V Eupátor, que asedió Jerusalén
Cerámica nabatea del Museo Arqueológico de Petra
Moneda de Demetrio I Sóter, que ofreció concesiones a Jonatán
Muralla asmonea del siglo II a. C. hallada en la ciudadela de la Torre de David
Monedas de la dinastía asmonea, del tiempo de Simón Macabeo
Moneda de Antíoco VII Sidetes, que asedió Jerusalén bajo Simón
Moneda de Juan Hircano, sucesor de Simón Macabeo
II Macabeos
Salmos
Incrustación de marfil con esfinge, de los marfiles de Samaria
Tablillas de Al-Yahudu, la «ciudad de Judá» de los desterrados en Babilonia
Fragmento del gran rollo de los Salmos hallado en la cueva 11 de Qumrán
Proverbios
Kudurru babilónico, piedra que fijaba los linderos de una heredad
Puerta monumental de Laquís, donde los ancianos se sentaban a juzgar
Cantar de los Cantares
Eclesiástico
La inscripción del túnel de Ezequías, hoy en Estambul: el elogio del Eclesiástico —«horadó la peña y trajo el agua»— tiene en esta piedra su acta de obra
Isaías
Losa siria con una divinidad alada: el repertorio de figuras aladas del que se sirve la visión de los serafines
Ostracón hebreo de Arad: la escritura corriente en el Judá del siglo VII a. C
Campamento asirio de Senaquerib en los relieves de Laquís, el ejército que llega a Nob
Tablilla de Nabucodonosor II con el relato de sus obras en Babilonia
Kudurru de Merodac-Baladán II con la efigie del rey de Babilonia
Ruinas de Dibón, capital de Moab, sobre la meseta al este del mar Muerto
Inscripción de Kerak, moabita del siglo IX a.C., hallada en la antigua Kir-Haróset
El Tesoro de Petra, capital nabatea, la Sela de los profetas
Estatua del faraón kushita Tanutamón (Tantamani), Museo Nacional de Sudán
Estela de la victoria de Pianji, rey nubio de la dinastía XXV
Toro alado del palacio de Sargón II en Dur-Sharrukín, el rey que tomó Azoto
Estela de victoria de Asarhaddón, con cautivos de Egipto y de Cus a sus pies
Relieve de Sargón II hallado en Jorsabad, el rey asirio que nombra Isaías
Relieve de Sargón II en su palacio de Jorsabad: este versículo fue durante siglos el único testimonio de que tal rey existiera, y por eso se dudó de él, hasta que en 1843 se desenterró la ciudad que fundó
El héroe que domina un león, coloso del palacio de Sargón II en Dur-Sharrukín: así se guardaban las puertas del rey que tomó Samaria
Relieve de Sargón II y un dignatario, del palacio de Dur Sharrukin
Relieve de Sargón II de Asiria con un dignatario, del palacio de Dur-Sharrukín
Dintel del sepulcro de un mayordomo real, excavado en la roca de Siloán: el profeta reprocha a Sobná precisamente eso, «tallar para ti una morada en la roca» en lugar alto
El Muro Ancho de Jerusalén: siete metros de espesor levantados a toda prisa sobre casas demolidas, como reprocha Isaías —«demolisteis las casas para fortificar la muralla»—
Taharca ofrece dones a Amón-Ra, relieve de su capilla del templo de Kawa
El asedio de Laquís, contado en piedra por el propio Senaquerib
Prisma de Senaquerib con los anales de su campaña contra Judá: enumera cuarenta y seis plazas tomadas, pero de Jerusalén solo dice que encerró al rey en ella; no la cuenta entre las conquistadas
Capilla de Taharqa en Kawa: el faraón ofrenda a Amón-Ra
Relieve asirio de la conquista de Laquís por Senaquerib
Bula de «Ezequías (hijo de) Acaz, rey de Judá»: la primera impresión de sello de un rey de Judá aparecida en excavación controlada, al pie del Templo
Merodac Baladán, el rey babilonio que envió embajada a Ezequías; resistió dos veces a Asiria y dos veces perdió Babilonia
Gran Rollo de Isaías de Qumrán, copiado en el siglo I antes de Cristo
Sepulcro de Ciro el Grande en la llanura de Pasargada: seis gradas de piedra y una cámara desnuda para el rey persa a quien Isaías llama, nombrándolo, «pastor mío»
El cilindro de Ciro, escrito en babilonio y hoy en el Museo Británico: el rey persa que Isaías llama por su nombre dejó en él la política de devolver a cada pueblo sus dioses y su tierra
El Gran Rollo de Isaías de Qumrán, copia completa del libro mil años anterior a los códices medievales
Jeremías
León de ladrillo vidriado de la Vía Procesional de Babilonia
Óstracon de Laquís con las señales de fuego que evoca el aviso de Jeremías
Estela de Baal, de Ugarit: el dios levanta la maza y empuña una lanza que remata en planta —el rayo que hace brotar la mies—, con el rey diminuto bajo su brazo y las montañas onduladas a sus pies. Este es el señor al que Judá quemaba incienso mientras entraba en el Templo de Yahvé
Estela del tofet de Cartago con el signo de Tanit y la palma sobre una dedicatoria fenicia: cada estela señalaba una urna. Se discute si todas responden a sacrificio o si hay también sepultura de párvulos muertos de su muerte, pero el análisis de los dientes apunta a recién nacidos sanos. Es el paralelo material del rito de Tofet
Óstracon IV de Laquís: un oficial escribe que vigila las señales de fuego de Laquís «porque ya no vemos las de Asecá». Jeremías nombra esas dos plazas como las últimas que resistían; la carta es de esos mismos días
Ostracon III de Laquís: un oficial informa del viaje de un comandante a Egipto
Cilindro de Nabucodonosor II con la memoria de sus obras en los templos de Babilonia
Escritura de compraventa en tablilla, como la que Jeremías guardó
Ostracón de Laquís III: la carta de un oficial en los últimos días de Judá, que refiere una misión a Egipto y la advertencia de un profeta mientras Babilonia cerca la ciudad
Tel Asecá, plaza fuerte de la Sefelá que resistió a asirios y babilonios
Esfinge del faraón Apries, el Hofra cuyo ejército subió en auxilio de Judá
Ostracon VI de Laquís: los jefes «debilitan las manos del pueblo»
Ladrillo con la inscripción de Nabucodonosor
Columnas del palacio de Hofrá, el faraón Apries, en Menfis
Estela de Apries, el faraón Hofra que Jeremías anuncia entregado a sus enemigos
El faraón Necao II, cuyo ejército fue deshecho en Carquemis
Relieve del faraón Necao II ante la diosa Hator
La estela de Mesa, rey de Moab (original en el Museo del Louvre)
El Tesoro de Petra, capital nabatea labrada en la roca de Edom
Estela de Zakkur, rey de Hamat, que nombra a Bar-Hadad, hijo de Hazael
León de ladrillo vidriado de la Vía Procesional de Babilonia
Inscripción de dedicación de Nabucodonosor II en la Puerta de Istar de Babilonia
Ruinas del palacio real de Babilonia, fotografiadas en 1932
Ruinas del palacio meridional de Nabucodonosor, excavado por Koldewey
Baruc
Estela de Nabónido en Harrán, padre del Baltasar por quien manda orar el libro
Excavación del Esagila, templo de Marduk, en la Babilonia de Koldewey
Ezequiel
Toro alado asirio, del imaginario de la visión inaugural
Toro alado asirio, del imaginario de la visión inaugural
Figurilla judaíta, de los cultos que Ezequiel ve en el Templo
Naves fenicias en las puertas de bronce de Balawat: así llegaba a Asiria el tributo de Tiro, la ciudad de navegantes cuya caída canta Ezequiel
Pirámides nubias de Meroe, capital del reino de Cus
Maqueta del recinto del Templo
Daniel
El dragón-serpiente de la puerta de Istar
Cilindro de Nabucodonosor II sobre la reconstrucción del Etemenanki, el zigurat de Babilonia
Cilindro de Nabucodonosor sobre la muralla de la Babilonia que se jactó de edificar
Inscripción de fundación de Nabucodonosor, procedente de la Puerta de Istar
Inscripción de Nabucodonosor: «¿no es ésta la gran Babilonia?»
Cilindro de Nabonido, que nombra a Baltasar, su hijo: se tuvo por invención a este rey ausente de las listas babilonias, hasta que los cilindros mostraron que reinaba en Babilonia por su padre
León de ladrillo vidriado, de Susa
Cilindro de Nabónido hallado en Ur, que nombra a su hijo Baltasar
Crónica de Nabónido, que registra la caída de Babilonia ante Ciro en 539 a.C
Capitel de toros de la sala de audiencias de Susa, la ciudadela de la visión
Relieve del genio alado de Pasargada, junto al palacio de Ciro el Grande
Estela del Decreto de Cánope, del rey del Sur Ptolomeo III
Ruinas del palacio septentrional de Nabucodonosor en Babilonia
Leones rugientes de la Vía Procesional de Babilonia, en ladrillo vidriado
Oseas
Ruinas de Ugarit, capital cananea donde aparecieron los textos de Baal
Asedio asirio a una ciudad, en un relieve de Teglatfalasar III: el rey a quien Efraín acudió buscando amparo
Muralla israelita de Samaria, del siglo IX a. C
Portadores de tributo ante el trono de Sargón II: así subía a Asiria el presente para el rey Yareb
Égida de Sekhmet hallada en Bubastis, con el nombre del rey Osorkón
Amós
Marfiles de Samaría, resto de aquellas casas de marfil que Amós anunció perdidas
Marfiles tallados hallados en Jerusalén, como los lechos de marfil de Amós
Marfiles de Samaria, como los lechos de marfil que Amós reprochó a los nobles
Muros inclinados de Hasor, huella del terremoto de los días de Ozías
Jonás
Miqueas
Laquís, «principio del pecado para la hija de Sión»
Prisma de Senaquerib con sus anales, en la copia del Museo de Israel: el asirio cuya invasión anuncia el profeta
Nahúm
Rollo griego de los Profetas Menores hallado en Nahal Hever
Relieve de la cacería de leones de Asurbanipal, palacio norte de Nínive
Toro alado (lamassu) de la puerta del palacio de Sargón II en Dur-Sharrukín
Vista aérea del templo de Karnak en Tebas, la No-Amón de los profetas
Cabeza del faraón cusita Taharca, el Tirhaká de la Escritura
Sofonías
Tablillas cuneiformes de la biblioteca de Asurbanipal en Nínive
Pirámide de Taharca en Nuri, más allá de los ríos de Cus
Ageo
Zacarías
Tachara, el palacio de Darío I en Persépolis
Tumba de Darío I excavada en el acantilado de Naqsh-e Rustam
Malaquías
Relieve de Artajerjes I en Naqsh-e Rustam; bajo el dominio persa profetizó Malaquías
Dárico de oro persa, moneda del imperio bajo el que Malaquías reprendió el fraude en los diezmos
San Mateo
Mosaico de Séforis, la ciudad que Antipas reedificaba a una hora de camino de Nazaret: el mundo grecorromano que rodeaba la aldea adonde volvió la Sagrada Familia
Sarcófago de caliza rojiza, hallado hecho añicos ya en la Antigüedad: sus excavadores lo atribuyen a Herodes, y quien lo destrozó sabía muy bien de quién era
La ladera donde Ehud Netzer situó en 2007 el mausoleo de Herodes, tras treinta y cinco años buscándolo en el cerro
El Herodión: Herodes mandó levantar un cerro artificial para coronarlo con su fortaleza, y dispuso ser enterrado allí. Es el único monumento que lleva su nombre
Dentro del cráter: las estancias del palacio-fortaleza, con baños, columnata y cisternas para sostener a una corte en pleno desierto de Judá
Sinagoga de Gamla, de las más antiguas conservadas en Galilea
Casa de Cafarnaúm venerada desde el siglo I como la de Pedro: una vivienda corriente que dejó de usarse como tal, se enlució y se cubrió de grafitos cristianos, y sobre la que se alzó luego una iglesia octogonal
Sinagoga de Magdala, del siglo I: una de las poquísimas anteriores al año 70 que se conservan, y de las que Jesús recorría enseñando por Galilea
Ruinas de la sinagoga de basalto de Corozaín, ciudad reprendida por Jesús
Ruinas de Maqueronte, fortaleza de Herodes Antipas sobre el mar Muerto
Ruinas de la fortaleza herodiana de Maqueronte
La sinagoga de Magdala vista desde el lago, a un paso de la orilla de donde vivían los pescadores
Los bancos corridos de la sinagoga de Magdala, adosados a las cuatro paredes: allí se sentaba la aldea entera a oír la lectura
El santuario de Pan en Cesarea de Filipo, donde Pedro confesó al Hijo de Dios
Sinagoga de Cafarnaúm, la ciudad donde reclamaron a Pedro el didracma del Templo: la sala de caliza blanca, de los siglos IV-V, se levantó sobre el basamento de basalto de la sinagoga del siglo I
Papiro 104, el testigo más antiguo de Mateo, con la parábola de los viñadores
Piedra del «lugar de la trompeta», caída del ángulo suroeste del Templo cuando Roma lo derribó: desde allí se anunciaba con la trompeta el comienzo del sábado
Denario de Tiberio, «la moneda del César»
Denario de Tiberio: la moneda del tributo, con la figura y la leyenda por las que preguntó Jesús
Necrópolis de Bet Shearim, con el epitafio de Jacob el prosélito
El papiro P77, de los testimonios más antiguos del evangelio de Mateo
Maqueta de Jerusalén y el Templo en el Segundo Templo
Osario de José Caifás, el sumo sacerdote que interrogó a Jesús: la caja de caliza lleva inscrito «Yehosef bar Qayafa» (José, de la familia de Caifás), el mismo a quien Josefo llama «José, apodado Caifás»
La piedra de Pilato: inscripción de «Poncio Pilato, prefecto de Judea» hallada en Cesarea (réplica, Milán)
La piedra de Pilato, hallada reutilizada en Cesarea en 1961: primer testimonio epigráfico de su existencia, y el que le da su título exacto, «prefecto de Judea»
Inscripción de Nazaret: un edicto imperial en griego castiga con pena capital violar sepulturas o mudar de sitio a los muertos. No prueba nada por sí sola, pero es la ley que tenían delante quienes difundieron que el cuerpo había sido robado
San Marcos
Cafarnaúm: la sinagoga y la casa venerada como de Pedro
Ruinas de la sinagoga de Cafarnaún
Cimientos de basalto de la sinagoga de Cafarnaúm, del siglo I
La barca de Genesaret, conservada tras once años de tratamiento: en una así cabían Jesús y los doce, y en la popa se podía dormir sobre un cabezal
Ruinas romanas de Gadara, tierra de los gerasenos
Ruinas de Hipos-Susita, ciudad de la Decápolis sobre el mar de Galilea
Ruinas de Betsaida, patria de Pedro, Andrés y Felipe, junto al lago
Escalinata meridional y puertas de Hulda, acceso ordinario al atrio del templo
Denario de Tiberio: la moneda del tributo, con la figura y la leyenda por las que preguntó Jesús
Sillar con la inscripción «lugar de la trompeta», entre los escombros que Roma arrojó desde lo alto del Templo: la piedra que no quedó sobre piedra
Restos del Arco de Robinson, muro occidental del Templo
Olivos de Getsemaní: el análisis de los troncos vivos los remonta al siglo XII, pero sus raíces son de cepa mucho más antigua, y el olivar ocupa el mismo sitio
Grafito de Alexámeno, burla pagana de un crucificado, hallada en el Palatino
Prutá de bronce acuñada por Poncio Pilato con el lituo augural romano
San Lucas
Augusto de Prima Porta, retrato del césar que ordenó el censo
Monumentum Ancyranum: las Res Gestae de Augusto grabadas en Ankara
La gruta de Belén: lo acostaron en un pesebre, «porque no había lugar para ellos en la hostería»
Entrada a la gruta de la Natividad, Belén
El puerto de Cesarea Marítima
La menorá del Templo en la piedra de Magdala; réplica
Reconstrucción de una sinagoga galilea del siglo I, Nazareth Village
Papiro 4, uno de los testimonios más antiguos del Evangelio de Lucas
Barca de pescadores del siglo I, sacada del fango del lago en 1986: ocho metros de eslora para una tripulación de cinco, la medida exacta de aquellas en que faenaban Pedro y los hijos de Zebedeo
La piedra de Magdala, hallada en 2009 en el centro de la sinagoga: lleva tallado el candelabro de siete brazos, labrado por alguien que pudo ver el del Templo antes de que Roma lo destruyera
Restos del palacio de invierno herodiano de Jericó
Ruinas del palacio de Herodes en Masada
Papiro P75, el testimonio más antiguo del evangelio de san Lucas
Jerusalén vista desde el Monte de los Olivos, litografía de David Roberts
Denario de plata acuñado por César Augusto, con la efigie del emperador
Sillares del Templo derribados el año 70 sobre la calle herodiana
Piedras de balista romanas caídas en Jerusalén durante el asedio del año 70
Rampa y campamentos romanos de Masada, de la primera guerra judía
Gruta de Getsemaní, al pie del monte de los Olivos: una cueva con lagar donde se prensaba la aceituna, y donde cabía un grupo a dormir al raso
Moneda de Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, acuñada en Tiberíades
La Tumba del Huerto, propuesta como sepulcro de Jesús desde 1883: la arqueología la fecha en la Edad del Hierro, siglos antes, lo que la descarta —el Evangelio dice «sepulcro nuevo»—
Moneda de Herodes Antipas acuñada en Tiberíades, en el año 34 de su tetrarquía
San Juan
Recipientes de piedra de Jerusalén, para la pureza ritual del Segundo Templo
El brocal del pozo de Jacob, hoy bajo la iglesia ortodoxa levantada sobre él: sigue dando agua
El pozo de Jacob, en Siquem: treinta y cinco metros de profundidad excavados en la roca, hondo como dice la samaritana —«el pozo es hondo y no tienes con qué sacar»—
Restos de la piscina de Betesda, junto a Santa Ana: sus cinco pórticos, tenidos por invención del evangelista, aparecieron en la excavación —cuatro en el perímetro y uno sobre el dique que separaba las dos albercas—
Ruinas de Tiberíades, de donde zarparon las barcas que buscaban a Jesús
Mosaico bizantino de los panes y los peces, Tabgha
Borde escalonado y enlosado de la piscina de Siloé del tiempo del Segundo Templo, hallada en 2004: a ella envió Jesús al ciego de nacimiento
Entrada a la tumba tradicional de Lázaro en Betania
Detalle de la inscripción de Cesarea, donde se leen «TIBERIEVM», «[PON]TIVS PILATVS» y «[PRAEF]ECTVS IVDA[EA]E»
La piedra de Pilato: el bloque de Cesarea, reutilizado más tarde como peldaño del teatro, que conserva la dedicación de un «Tiberieum»
Papiro 90, del siglo II, con el interrogatorio de Pilato y el Ecce homo
Prutá de bronce acuñada por Poncio Pilato en Judea: tres espigas y la leyenda ΙΟΥΛΙΑ ΚΑΙCΑΡΟC, en honor de Livia, la madre de Tiberio
Tumba de los Reyes en Jerusalén, con la muela de piedra que cerraba la entrada
El Edículo del Santo Sepulcro, levantado sobre una tumba excavada en la roca del siglo I: el sondeo de 1867 y la apertura de 2016 confirmaron que bajo el mármol hay un banco funerario tallado
Piedra circular rodante de una tumba familiar herodiana, Jerusalén
Puerta romana de Tiberíades, la ciudad que Antipas fundó junto al lago
Hechos de los Apóstoles
Denario de Augusto con «Armenia capta», batido al recuperar de los partos las enseñas de Craso
Capitel herodiano de las excavaciones del Monte del Templo
Epitafio de Quinto Emilio Segundo, que censó Siria bajo Quirino
Escena de censo romano en el altar de Domicio Enobarbo, Museo del Louvre
Escena de censo romano en el relieve del altar de Domicio Enobarbo
Inscripción de Teódoto, del siglo I: un jefe de sinagoga de Jerusalén dejó grabado en griego que había levantado la sala «para la lectura de la Ley», con hospedería y baños para los peregrinos de fuera. Así eran las sinagogas de la ciudad en que se leía y se disputaba, como aquella de los libertinos y los cireneos donde se disputó con Esteban
Ruinas de Harán, donde Abraham se detuvo antes de entrar en Canaán
Pirámides de Meroe, sede del reino de Candace, reina de los etíopes
La calle Recta de Damasco, donde el Señor mandó a Ananías preguntar por Saulo de Tarso
El palacio del promontorio de Cesarea, avanzado sobre el mar: residencia de los prefectos romanos, y por tanto de Cornelio y su cohorte
Hipódromo herodiano de Cesarea, junto al mar: la ciudad pagana donde el Evangelio entró por primera vez en casa de un gentil
El teatro de Cesarea, el mismo en cuyas gradas se reutilizó siglos después la piedra de Pilato
La piscina del palacio, tallada en la roca al borde del oleaje: el lujo romano trasplantado a la costa de Judea
Vista aérea de Cesarea Marítima, con el palacio de Herodes sobre el promontorio
Estatua del emperador Claudio como Júpiter, hallada en Lanuvio
Moneda de Herodes Agripa I, el rey herido de muerte en Cesarea
Antioquía de Pisidia
Puertas Cilicias, paso del Tauro que Pablo cruzaba de Tarso a Galacia
La Vía Egnatia, por la que Pablo entró en Europa
Filipos, donde Pablo entró en Europa
Inscripción con el término «politarca»: se reprochó a Lucas haberlo inventado, porque no lo usaba ningún autor griego; hoy se conocen decenas de ejemplos, casi todos de Macedonia
El Areópago de Atenas, donde Pablo, de pie en medio, anunció al Dios no conocido
Inscripción de Galión en Delfos, que fija la cronología del proceso de Pablo en Corinto
El ágora romana de Corinto
Bema de Corinto, tribunal ante el que Galión desestimó la acusación contra Pablo
Artemisa de los efesios, cuyo culto se vio amenazado por la predicación de Pablo
Restos del templo de Artemis
El teatro de Éfeso, donde clamaron por Artemis
Éfeso: la fachada de la biblioteca de Celso
Fragmento de otra copia de la misma advertencia, con restos de la pintura roja que resaltaba las letras: el «muro de separación» que, dice Pablo, Cristo derribó
Inscripción de advertencia del Templo, íntegra: prohíbe a todo extranjero pasar la balaustrada, so pena de muerte; es la ley que se acusó a Pablo de haber quebrantado al entrar en el Templo
Diploma militar romano en bronce, testimonio de la ciudadanía que Pablo invocó ante el tribuno
El pretorio de Cesarea
Palacio del promontorio de Cesarea, pretorio de Herodes donde Pablo fue preso
Moneda de Agripa II, el rey que oyó la defensa de Pablo en Cesarea
Teatro romano de Cesarea Marítima, escenario de la corte de los Agripas
Ruinas del palacio de Agripa II en Cesarea de Filipo
La Vía Apia, por la que Pablo llegó a Roma
Romanos
El enlosado junto al teatro de Corinto: en estas losas, a la vista de todos, está grabado el nombre de Erasto
La inscripción de Erasto en el enlosado de Corinto: costeó el pavimento el «tesorero de la ciudad» que saluda Pablo
1 Corintios
Grafito del Palatino: un muchacho saluda a un crucificado con cabeza de asno, y debajo se lee «Alejámenos adora a su dios». Es la necedad de la cruz vista desde fuera, tal como Pablo advierte que se vería
Templo de Apolo en Corinto, en pie ya cuando Pablo predicó en la ciudad
Templo de Apolo en Corinto, con siete de sus treinta y ocho columnas en pie
Ártemis de los efesios, cuya imagen creían caída del cielo
Relieve de Mitra naciendo de la roca, del mitreo bajo Santo Stefano Rotondo, en Roma (siglo II)
Estadio de Éfeso, escenario de los juegos y luchas con fieras que evoca Pablo
Facsímil de la Primera Carta de Clemente en el Códice Alejandrino
2 Corintios
Vista de la antigua Corinto al pie del Acrocorinto
Tribuna de Corinto, ante la cual Galión juzgó la causa de Pablo
Moneda de Aretas IV y la reina Shaqilat; bajo su gobernador escapó Pablo de Damasco
El Tesoro de Petra, capital de los nabateos del rey Aretas
Inscripción funeraria nabatea fechada en el año 46 de Aretas IV
Efesios
Única columna en pie del templo de Artemisa de Éfeso, una de las siete maravillas
Inscripción que vedaba a los gentiles el atrio interior del Templo
Armadura de legionario romano; réplica
Filipenses
Amuleto de plata de Fráncfort, de mediados del siglo III: la lámina lleva grabada en latín una oración a Jesucristo, el testimonio cristiano más antiguo al norte de los Alpes
Colosenses
Laodicea, en el valle del Lico
Ruinas de Laodicea del Lico, destinataria de una carta de Pablo hoy perdida (Col 4,16)
Ruinas monumentales de Laodicea del Lico, en el valle del Meandro
1 Timoteo
La biblioteca de Celso, en Éfeso
Ártemis de Éfeso, la diosa que dominaba la ciudad donde sirvió Timoteo
2 Timoteo
Calle occidental del ágora comercial de Éfeso, mercado de la ciudad
Tambor de columna esculpido del templo de Artemisa de Éfeso
Teatro de Mileto, ciudad donde Pablo dejó enfermo a Trófimo
Tito
Hebreos
Papiro 46, la colección más antigua de las cartas paulinas, que incluye Hebreos
El Arco de Tito: la Menorá camino de Roma; réplica del relieve
El Arco de Tito: los despojos del Templo camino de Roma
Tramo del muro norte de Jericó que no se derrumbó; allí se situaba la casa de Rahab
Estatua de Hatshepsut, faraona de la dinastía XVIII
Santiago
1 Pedro
Cartas de Plinio el Joven a Trajano, hacia el año 112: gobernando estas mismas provincias, describe a unos cristianos que se reúnen antes del alba y «cantan a Cristo como a un dios». Es el testimonio pagano más antiguo sobre el culto cristiano
El grafito de Alejámenos, en la casa de los pajes del Palatino: la burla que costaba ser cristiano en Roma cuando Pedro escribe «si padece por cristiano, no se avergüence»
Copia medieval de los Anales de Tácito, testigo de la persecución neroniana
Apocalipsis
La cueva de Patmos, la isla donde Juan estaba «a causa de la palabra de Dios»
El altar de Pérgamo, «el trono de Satanás»
Pérgamo, «donde está el trono de Satanás»
Ruinas de Laodicea, en Pamukkale: el agua le llegaba templada por acueducto desde los manantiales termales, mientras Colosas bebía de fuente fría. La ciudad entendía muy bien el reproche de ser tibia
Templo de Artemisa de Sardes, junto a la iglesia bizantina; Sardes fue una de las siete iglesias del Apocalipsis (Ap 3,1)
Denario de Nerón: su nombre y título, transcritos en letras hebreas, suman seiscientos sesenta y seis. Es una de las muchas propuestas que se han hecho para la cifra, que el comentario de esta edición recoge sin darla por cierta







