Ester Capítulo 6

El triunfo de Mardoqueo
El triunfo de Mardoqueo · Gustave Doré
El rey honra a Mardoqueo

11Aquella noche el rey no pudo dormir y mandó traer el libro de las memorias, las crónicas. Y cuando fueron leídas delante del rey, 2hallose escrito cómo Mardoqueo había denunciado a Bigtán y Teres, los dos eunucos del rey que tenían la guardia de la puerta y habían tratado de matar al rey Asuero. 3El rey preguntó: “¿Qué honra y qué distinción se ha conferido a Mardoqueo por esto?” Respondieron los servidores del rey, los que le servían: “No le fue conferida ninguna.” 4Luego dijo el rey: “¿Quién está en el patio?” Pues Amán había venido al patio exterior de la casa del rey para pedir al rey que mandara colgar a Mardoqueo en la horca preparada para este. 5Contestaron los servidores del rey: “Es Amán el que espera en el patio.” Y dijo el rey: “¡Que entre!” 62Entró Amán y el rey le dijo: “¿Qué debe hacerse con un hombre a quien el rey quiere honrar?” Entonces Amán dijo en su corazón: “¿A quién deseará el rey honrar sino a mí?” 7Respondió, pues, Amán: “Para el hombre que el rey quiera honrar, 8tráigase uno de los trajes reales con que se viste el rey, y uno de los caballos, en que el rey cabalga, y póngase una corona real sobre su cabeza, 9y dense el traje y el caballo a uno de los príncipes más nobles del rey, para que vista al hombre que el rey quiere honrar, y lo lleve en el caballo por la plaza de la ciudad, pregonando delante de él: ¡Así se hace con aquel a quien el rey quiere honrar!” 10Replicó el rey a Amán: “¡Toma inmediatamente el traje y el caballo, como has dicho, y hazlo así con Mardoqueo el judío, que está sentado a la puerta del rey! ¡No omitas nada de cuanto has dicho!” 11Tomó Amán el traje y el caballo y vistió a Mardoqueo, y lo hizo pasear a caballo por la plaza de la ciudad, pregonando delante de él: “¡Así se hace con el hombre a quien el rey quiere honrar!”

12Después volvió Mardoqueo a la puerta del rey; mas Amán se fue a toda prisa a su casa, entristecido y cubierta la cabeza. 133Y contó Amán a Zares, su mujer, y a todos sus amigos todo lo que había sucedido. Entonces le dijeron sus sabios y Zares, su mujer: “Si ese Mardoqueo, delante del cual has comenzado a caer, es del linaje de los judíos, no lo vencerás, sino que caerás del todo delante de él.” 14Estaban ellos todavía hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey, para llevar a Amán apresuradamente al banquete que Ester tenía preparado.

Comentario

1 1. Que Dios dispuso el insomnio del rey, lo expresa más claramente el texto griego: en aquella noche el Señor apartó del rey el sueño. Cf. 2, 23.

2 6 ss. He aquí uno de los admirables rasgos de psicología que abundan en la Biblia como lecciones para nosotros.

3 13. Se acordarían de las innumerables ocasiones en que se manifestaba la particular protección de Dios al pueblo judío. Véase 8, 7; 9, 1 y el discurso de Aquior en Judit 5, 5 ss.

Láminas

Friso de arqueros en ladrillo vidriado del palacio persa de Susa
Friso de arqueros en ladrillo vidriado del palacio persa de Susa · dynamosquito from France
Puerta de Todas las Naciones de Persépolis, la puerta del rey donde estaba Mardoqueo
Puerta de Todas las Naciones de Persépolis, la puerta del rey donde estaba Mardoqueo · A.Davey from Portland, Oregon, EE UU