Job sigue contestando a Elifaz
11“¿Por qué el Todopoderoso
no fija tiempos (para el juicio)?
¿y por qué los que le conocen
no saben el día fijado por Él?
22Hay quienes remueven mojones,
roban rebaños y los apacientan;
3se llevan el asno de los huérfanos,
toman en prenda el buey de la viuda;
4no dejan pasar a los pobres por el camino,
y todos los humildes del país se esconden.
5Mira cómo estos salen a su trabajo
como los asnos monteses del desierto,
buscando una presa hasta la tarde,
sin hallar alimento para sus hijos.
6En el campo cortan el trigo (ajeno),
y vendimian la viña del inicuo.
7Pasan la noche desnudos,
por falta de ropa,
no tienen abrigo contra el frío.
8Mojados con las lluvias de las montañas
se acurrucan contra las peñas,
porque no tienen donde abrigarse.
9(Y hay opresores que) arrancan al huérfano del pecho,
y toman en prenda la ropa de los pobres,
10que andan desnudos sin vestidos,
cargan hambrientos con las gavillas;
11exprimen el aceite entre sus muros,
y sedientos pisan sus lagares.
123Desde la ciudad se oyen gemidos
y clama el alma de los muertos;
pero Dios no atiende su oración.
134Y hay quienes aborrecen la luz;
no conocen sus caminos,
ni quieren atenerse a sus senderos.
14Al alba se levanta el homicida
para matar al desvalido y al pobre,
y en la oscuridad sale como ladrón.
155Aguarda la noche el ojo del adúltero,
diciendo: «No me verá ojo alguno»
y se emboza la cara.
166Otros de noche fuerzan las casas,
y de día se esconden,
pues no quieren ver la luz.
17Para todos ellos el alba es sombra de muerte;
más los terrores de la noche les son familiares;
187(huyen) veloces sobre la superficie de las aguas.
¡Maldita su prole sobre la tierra!
¡No ande por el camino de sus viñas!
19Como la sequía y el calor absorben las aguas de la nieve,
así (engulle) el scheol al pecador.
20Se olvida de él el seno materno,
gusanos le comen como dulce manjar,
no quedará memoria de su nombre.
Como árbol será deshecha la maldad.
21Porque alimentaba a la estéril,
que no tenía hijos,
y no hacía bien a la viuda.
22Pero (Dios) con su fuerza derriba a los poderosos;
se levanta, y ninguno está seguro de su vida.
238Los deja vivir en seguridad y confianza,
pero sus ojos velan sobre los caminos de ellos.
24Se ven ensalzados por un poco,
y luego desaparecen,
son derribados y cosechados como todos los hombres;
son segados como espigas del trigal.
25Si no es así, ¿quién me desmentirá y
declarará nula mi palabra?”